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Cuatro preguntas que toda empresa de manufactura debe responderse

23 de septiembre de 2020 10:32:01 CDT

La manufactura es una industria cada vez más globalizada y compleja que demanda mucho de cada uno de sus eslabones y cadenas. Ante este escenario, independientemente del giro, todas las empresas enfrentan retos similares y sufren en esencia los mismos dolores de cabeza.

En este artículo hacemos un recuento de estas necesidades en forma de preguntas, además de algunas de las respuestas que tecnologías como los sistemas ERP pueden aportar a los jugadores del sector.

¿Conozco realmente cuánto me cuesta fabricar mis productos a cada momento?

Aunque a primera vista parece algo elemental, el costo de fabricación es un indicador complejo en la que se conjugan distintos inputs —mano de obra, equipo e insumos— y departamentos —compras, almacén, etcétera— que requieren constante actualización.

Un problema recurrente en esta dinámica es la opacidad e incertidumbre en el conocimiento de los costos reales y su posible diferencia respecto a los costos estándar fijados por la empresa. 

Un ERP como NetSuite es una ventana que elimina los puntos ciegos en estas variables, además de que las integra en un solo sistema para distintas funcionalidades: generar órdenes y re abastecimientos, realizar cálculos para toma de decisiones y consultar reportes, con el fin último de mantenerse dentro de los márgenes de rentabilidad.

¿Estoy a la altura de las expectativas de mis clientes?

En la actualidad, el costo no es el único punto de referencia del cliente; el servicio es importantísimo, sobre todo en el ecosistema de la manufactura, que es un engranaje cuyas partes deben operar con una estricta exactitud para funcionar como un todo.

En el sector, cuando hablamos de servicio hablamos, sobre todo, de los tiempos y las formas de entrega. Los problemas aquí suelen relacionarse con falta de certeza en las actividades de producción y su conexión con el cliente, desde la disponibilidad de material en inventarios y el monitoreo de la producción hasta la entrega.

Sistemas en la nube como NetSuite facilitan esta serie de procesos porque el personal puede registrar las órdenes de fabricación y conectarlas en automático con cada etapa en la subsecuente producción; todo esto, en una plataforma en la nube que lo transparenta para que las distintas áreas implicadas y hasta los clientes puedan consultar el estatus de cada una de sus órdenes en tiempo real.

¿Aprovecho el máximo potencial de mis recursos?

En la intersección de costos y servicio se encuentra la variable de la eficiencia, entendida como el nivel de optimización en el uso de recursos materiales y humanos en toda la ruta de fabricación. 

Puesto que en las líneas de producción el tiempo y el esfuerzo es limitado, es necesario determinar las formas más convenientes con base en información detallada. Para esto se requiere integrar y analizar diversas entradas, como las órdenes en puerta, los límites de entrega por cliente, los turnos del personal y las corridas de la maquinaria.

Así, para alcanzar ese balance ideal entre cliente y costo, NetSuite permite dar de alta datos desde distintos departamentos, procesar las órdenes de fabricación, lanzar alertas a los encargados y obtener sugerencias de solución para cada caso.

¿Qué tan bien hago las cosas en general?

El control de calidad permea las tres variables anteriores, pues interviene e impacta en todas las dimensiones de una empresa manufacturera: en los estándares de materia prima, procesos de fabricación, maquinaria, equipo y atención a clientes.

Hacer las cosas bien significa prevenir y corregir aspectos que permitan operar con las mejores eficiencias a lo largo y ancho de la organización.

En este sentido, implementar un sistema de calidad sobre una herramienta como NetSuite ayuda por muchas razones. Algunas de ellas son el registro, consulta y cruce de todo tipo de datos, lo que ayuda a instalar estándares como la rastreabilidad —muy importante en ciertas industrias—; reducir las mermas; automatizar procesos; medir indicadores de calidad e instaurar mecanismos de retroalimentación de clientes que permitan una cultura de mejora continua.

En la actualidad, las compañías de manufactura requieren herramientas que homologuen, integren y transparenten todos sus procesos. En la medida en que lo hagan maximizan las probabilidades de responder correctamente las preguntas clave rumbo al éxito de su negocio.